
“¿Donde está el baño?”, fue el detonante para que a la estrellita de Bailando por un sueño la acompañaba hasta la toilette: el nicho de las confesiones. “La Toilette” para nada se asemejaba a la representación del pintor Toulouse-Lautrec a excepción de las botas negras de Cintia. “Gaby, sos divina…no pareces periodista, jamás me trataron tan humanamente como vos”, fueron las palabras de la pequeñuela. Obvio que la esperé largos minutos pues dejarla sola a la mini vedette enfundada en el vestido de lycra que la marcaba las nalgas era algo muy peligroso.
La velada terminó con la entrega de llaves por parte del director comercial de Cerro Motos quien dijo: “Es la primera vez que hacemos una donación de este tipo, el valor de la moto es de $4000 y estamos más que orgullosos de que la empresa colabore con el soñador oriundo de Capilla del Monte”. Entre risas Cintia Fernández recibió las llaves y varias veces dijo en voz alta: “Ahora me la llevo a casa” ¿habrá sido en serio? Lamentablemente yo respeto el off de record.
No hay comentarios:
Publicar un comentario